El riesgo país cayó a su nivel más bajo desde 2018. Analistas destacan la compra de divisas del Banco Central y el mantenimiento del superávit fiscal como los principales factores detrás de la mejora.
La estrategia de acumulación de reservas del Gobierno comenzó a reflejarse con fuerza en los mercados financieros. Tras las compras realizadas por el Banco Central durante los primeros meses del año, el riesgo país descendió hasta los 437 puntos básicos, su nivel más bajo desde 2018, mientras que las acciones argentinas alcanzaron nuevos máximos.
En lo que va de 2026, el Banco Central acumuló más de USD 10.000 millones en compras de divisas, una de las principales demandas que tanto inversores como organismos internacionales venían planteando para fortalecer la estabilidad financiera del programa económico.
Aunque las reservas netas continúan en terreno negativo, distintos informes destacan una mejora gradual en la posición del organismo monetario y una mayor capacidad para responder ante eventuales episodios de volatilidad cambiaria.
Qué explica la mejora de los activos argentinos
Además de la acumulación de reservas, el mercado también valora la continuidad del superávit fiscal y la reducción de los desequilibrios macroeconómicos.
En los últimos días, las calificadoras Fitch y Standard & Poor’s mejoraron la nota de la deuda argentina. Los analistas esperan que Moody’s avance en la misma dirección durante las próximas semanas.
La combinación de estos factores impulsó una fuerte baja del riesgo país, un indicador que mide el costo adicional que enfrenta Argentina para financiarse respecto a Estados Unidos.
El regreso al mercado internacional, cada vez más cerca
La caída del riesgo país reabre la posibilidad de que Argentina vuelva a emitir deuda en los mercados internacionales, algo que no ocurre desde 2018.
Con los niveles actuales, el país podría acceder a financiamiento en dólares a tasas cercanas al 8,5% o 9% anual. Sin embargo, especialistas sostienen que el Gobierno buscará seguir reduciendo el indicador antes de avanzar con una colocación.
Un acceso más fluido al crédito internacional permitiría refinanciar vencimientos futuros sin utilizar reservas propias y fortalecer aún más la posición financiera del Estado.
El desafío de sostener la confianza
Desde el mercado consideran que el principal objetivo del equipo económico es llegar al período electoral con un nivel de reservas más sólido y herramientas suficientes para evitar episodios de tensión cambiaria.
En ese sentido, la acumulación de divisas cumple un doble rol: mejora la capacidad de respuesta ante eventuales shocks financieros y refuerza la percepción de solvencia del programa económico.
Por ahora, la combinación de reservas en crecimiento, equilibrio fiscal y mejores perspectivas de financiamiento mantiene el optimismo de los inversores en uno de sus niveles más altos desde el inicio de la gestión de Javier Milei.