La Policía Federal irrumpió durante una competencia que reunía a unas 200 personas, con apuestas clandestinas y premios de hasta $30 millones. El evento funcionaba en un local acondicionado como un pequeño estadio.
Un torneo clandestino de riñas de gallos, con apuestas y premios que alcanzaban los $30 millones, fue desbaratado por la Policía Federal Argentina en la localidad bonaerense de Brandsen. El operativo terminó con 27 personas detenidas y 111 animales rescatados.
El procedimiento fue realizado por el Departamento Delitos Ambientales de la PFA en el local bailable Ibiza, ubicado sobre la Ruta Provincial 215, a la altura del kilómetro 44.
Una competencia clandestina en pleno desarrollo
La investigación comenzó a partir de una denuncia presentada por organizaciones ambientalistas ante la Unidad Fiscal de Investigaciones y Juicio Descentralizada de Brandsen. A partir de las pruebas reunidas, la fiscal Mariana Albizu solicitó la intervención del Departamento Delitos Ambientales de la Policía Federal.
Con la autorización del Juzgado de Garantías N°1 del Departamento Judicial de La Plata, a cargo de Federico Guillermo Atencio, los agentes realizaron el allanamiento.
Cuando la Policía ingresó al establecimiento, la competencia estaba desarrollándose y había cerca de 200 personas.
En el interior había sido montado un verdadero mini estadio: un espacio central destinado a las peleas y tribunas ubicadas a ambos lados, donde se encontraban los asistentes.
Al advertir la presencia policial, varios participantes intentaron escapar. Los efectivos montaron un cerrojo en el lugar y lograron impedir la fuga.
27 detenidos y más de 100 gallos rescatados
En total, unas 200 personas fueron identificadas durante el operativo. Tras las verificaciones correspondientes, 27 quedaron detenidas, entre ellas quien sería el presunto organizador del torneo.
Los investigadores también encontraron 111 gallos utilizados para las peleas, muchos de ellos dentro de cajas preparadas para su traslado. Algunas de esas estructuras tenían nombres e identificaciones vinculadas con sus propietarios o procedencias.
El procedimiento permitió desarticular una competencia que se desarrollaba de manera clandestina y que, además de reunir a cientos de personas, involucraba apuestas y importantes sumas de dinero en premios.