El IPC desaceleró respecto de julio y acumuló una suba del 21,3% en los primeros ocho meses del año. La variación interanual quedó en 33,5%.
La inflación volvió a desacelerarse en agosto y registró una variación mensual del 1,7%, según informó el INDEC. Se trata del nivel más bajo de los últimos 14 meses y representa una mejora frente al 2,1% registrado en julio.
Con el dato de agosto, el índice de precios acumuló un aumento del 21,3% en lo que va de 2026, mientras que la variación interanual alcanzó el 33,5%.
Qué pasó con los precios
El resultado estuvo influido especialmente por el comportamiento de los precios estacionales, que ayudaron a contener el índice general. La inflación núcleo, que excluye los componentes más volátiles, mostró una dinámica más estable.
Entre los distintos sectores de la economía, los servicios continuaron mostrando aumentos superiores a los de buena parte de los bienes, en un escenario en el que la evolución de los precios sigue siendo uno de los principales indicadores para medir el rumbo económico.
El dato oficial también mostró que la canasta básica alimentaria y la canasta básica total aumentaron 2,6% durante agosto, por encima del IPC general.
El Gobierno celebra la desaceleración
El resultado fue recibido positivamente por el Gobierno de Javier Milei, que viene defendiendo la continuidad de su programa económico y sostiene que la reducción de la inflación es uno de los principales logros de su gestión.
Sin embargo, el dato también llega en un contexto de actividad económica desigual, con sectores como la industria manufacturera todavía mostrando dificultades. El propio INDEC informó una caída interanual del 5% en la producción industrial manufacturera correspondiente a julio.
El desafío hacia 2027
La desaceleración de los precios constituye uno de los principales activos económicos del Gobierno de cara al próximo año. Pero la discusión estará puesta ahora en si esta tendencia puede sostenerse y, especialmente, si la baja de la inflación comienza a traducirse en una recuperación más amplia del consumo, los salarios y la actividad.
Agosto dejó, en ese sentido, una señal positiva para el oficialismo: la inflación volvió a ubicarse por debajo del 2% mensual.