Las dos caras de la economía: baja la inflación, pero crece la demanda de dólares

Las dos caras de la economía: baja la inflación, pero crece la demanda de dólares

Las compras de divisas superaron los USD 4.100 millones en julio y más de USD 2.900 millones fueron destinados al atesoramiento. La incertidumbre política y la cercanía de las elecciones vuelven a poner el foco sobre el dólar, mientras el Gobierno intenta sostener la estabilidad cambiaria.

La economía argentina atraviesa un escenario de contrastes. Mientras la inflación continúa desacelerándose, la demanda de dólares por parte de los argentinos volvió a crecer con fuerza y alcanzó niveles que generan preocupación de cara a los próximos meses.

Según el último informe del Banco Central, durante julio las compras netas de divisas superaron los USD 4.100 millones. Dentro de ese volumen, más de USD 2.900 millones tuvieron como destino el atesoramiento, mientras que alrededor de USD 1.000 millones quedaron depositados en los bancos.

La estacionalidad también tuvo incidencia. Las vacaciones de invierno incrementaron la demanda de dólares para turismo y, además, el recorrido de la Selección Argentina en el Mundial disputado en Estados Unidos generó mayores necesidades de divisas.

El dólar vuelve a ser refugio

La estabilidad del tipo de cambio no logró evitar que los argentinos volvieran a dolarizar parte de sus ahorros.

El fenómeno resulta significativo porque las inversiones en pesos tuvieron, desde el comienzo de la gestión de Javier Milei, un rendimiento superior al de la compra de dólares. Sin embargo, ese diferencial no alcanzó para modificar completamente el comportamiento de los ahorristas.

La pregunta que aparece ahora en el mercado es qué ocurrirá cuando se acerquen las elecciones legislativas y aumente la incertidumbre política.

En octubre del año pasado, durante las semanas previas a los comicios, las compras de dólares por parte del público alcanzaron un récord de USD 6.500 millones en un solo mes.

La capacidad de respuesta del Gobierno, bajo la lupa

Desde el equipo económico aseguran que el escenario actual es diferente y que el Banco Central cuenta con una capacidad importante para responder ante eventuales aumentos de la demanda.

Además, destacan el control sobre los agregados monetarios como una herramienta para evitar una expansión excesiva de pesos que pueda traducirse en una mayor presión sobre el mercado cambiario.

Sin embargo, la incertidumbre electoral ya comenzó a impactar sobre los activos argentinos. El riesgo país volvió a ubicarse por encima de los 500 puntos básicos, mientras los bonos registraron bajas.

El desafío para las reservas

El aumento de la dolarización también plantea un desafío para el Banco Central: cuanto mayor es la cantidad de dólares que el público decide comprar, menor es el margen disponible para que la autoridad monetaria acumule reservas.

Aun así, el balance del año muestra una fuerte recuperación en este aspecto. El Central ya compró cerca de USD 14.000 millones, por encima de los USD 10.000 millones que se había comprometido a acumular al inicio del año.

La evolución del dólar será, por lo tanto, uno de los principales focos de atención de la economía argentina en los próximos meses. Con la inflación en descenso, el nuevo desafío para el Gobierno será atravesar el período electoral sin que la incertidumbre vuelva a transformarse en una fuerte presión cambiaria.

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