La inflación de julio podría haber sido más alta con la nueva canasta que el Gobierno decidió no aplicar

La inflación de julio podría haber sido más alta con la nueva canasta que el Gobierno decidió no aplicar

El IPC oficial marcó 2,1% en julio, pero dos consultoras privadas calcularon cuánto habría dado el índice si el Indec hubiera utilizado la estructura de consumo de la ENGHo 2017/18, que estaba prevista para reemplazar a la canasta vigente. Las estimaciones difieren en el resultado mensual, aunque ambas coinciden en que el acumulado del año habría sido mayor.

Dos cálculos, dos resultados

Según las simulaciones privadas, LCG estimó que la inflación de julio habría alcanzado el 2,5% con la nueva estructura de ponderaciones.

Equilibra, en cambio, calculó que el resultado habría sido del 2,1%, exactamente igual al dato oficial difundido por el Indec.

La diferencia surge de la distinta ponderación que cada metodología asigna a los bienes y servicios que consumen los hogares.

Qué informó el Indec

El organismo estadístico registró una inflación mensual del 2,1%, con una variación interanual del 33,8% y un acumulado de 19,3% en los primeros siete meses de 2026.

El dato de julio interrumpió tres meses consecutivos de desaceleración y quedó 0,2 puntos porcentuales por encima del 1,9% registrado en junio.

Por categorías, el IPC Núcleo avanzó 1,8%, los precios Estacionales subieron 4,5% y los Regulados aumentaron 2,1%.

Recreación y cultura lideró las subas, con un incremento del 5%, seguida por Restaurantes y hoteles, con 2,8%. En sentido contrario, Prendas de vestir y calzado registró una baja del 1,3%.

La canasta que quedó en pausa

El debate metodológico se originó a comienzos de año, cuando el Indec había proyectado actualizar la estructura de ponderaciones utilizando la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares 2017/2018, en reemplazo de la canasta basada en la encuesta de 2004/05.

El cambio buscaba reflejar de manera más actualizada los hábitos de consumo de los hogares argentinos. Sin embargo, el Gobierno decidió mantener durante 2026 la estructura anterior.

Las diferencias entre ambas canastas son significativas.

Vivienda, agua, electricidad y otros combustibles pasaría de representar el 9,4% al 14,5%, mientras que Transporte subiría del 11% al 14,3%.

También ganarían peso Comunicaciones, del 2,8% al 5,1%; Educación, del 2,3% al 3,1%; Salud, del 8% al 9,1%; y Recreación y cultura, del 7,3% al 8,6%.

En cambio, Alimentos y bebidas reduciría su participación del 26,9% al 22,7%, mientras que Prendas de vestir y calzado pasaría del 9% al 6,8%.

Por qué la nueva canasta puede cambiar el resultado

El efecto depende del comportamiento de los precios de cada rubro durante el mes.

Una estructura que otorgue mayor peso a servicios puede elevar el resultado cuando esos precios aumentan por encima de los bienes. En cambio, si los bienes registran mayores incrementos, una ponderación más elevada de esos productos puede generar el efecto contrario.

Julio permitió poner a prueba esa diferencia: aunque las consultoras no coincidieron sobre cuánto habría marcado el IPC mensual, ambas simulaciones volvieron a mostrar que la elección de la canasta tiene un impacto relevante sobre la medición de la inflación.

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