Diputados dio sanción definitiva al proyecto que Beatriz Ávila impulsa desde 2021 y estableció que los actos centrales por el Día de la Independencia se realicen de manera permanente en la capital tucumana.
La Cámara de Diputados de la Nación dio sanción definitiva al proyecto que declara a San Miguel de Tucumán como Capital Simbólica de la República Argentina cada 9 de Julio. La iniciativa, impulsada por la senadora nacional Beatriz Ávila desde 2021, establece además que los actos centrales organizados por el Gobierno nacional para conmemorar el Día de la Independencia tengan como sede permanente a la capital tucumana.
Después de cinco años de trabajo y de atravesar distintas instancias parlamentarias, el proyecto completó su recorrido en el Congreso. En julio había obtenido la media sanción del Senado con 67 votos afirmativos y este jueves recibió la aprobación definitiva de la Cámara de Diputados.
El proyecto que Ávila sostuvo durante cinco años
La iniciativa representa uno de los principales proyectos impulsados por Ávila vinculados con la historia, la identidad tucumana y el federalismo.
“Vengo impulsando este proyecto desde 2021. Es una reivindicación al pueblo tucumano, pero también tiene que ver con la historia del norte argentino y con la conformación de nuestra Nación”, había señalado la senadora durante el tratamiento en el Senado.
El proyecto busca darle rango de ley y estabilidad institucional a un reconocimiento que hasta ahora estaba establecido mediante el Decreto 81/1991, que había declarado a San Miguel de Tucumán Capital Simbólica de la República Argentina cada 9 de Julio.
El 9 de Julio vuelve a casa
Uno de los puntos centrales de la nueva ley es que los actos oficiales por el Día de la Independencia se realicen permanentemente en Tucumán, la ciudad donde el Congreso reunido en 1816 declaró la Independencia.
Ávila convirtió esa idea en uno de los ejes de su defensa del proyecto.
“Tucumán le dio la independencia a Argentina. Pero hace 210 años que la festejamos lejos de donde nació. Llevo 5 años impulsando en el Congreso que el 9 de julio vuelva a casa: que los actos centrales se hagan en Tucumán, por ley, no por decreto”.
La norma reivindica además el papel estratégico que tuvo el norte argentino durante el proceso independentista, desde la Batalla de Tucumán de 1812, encabezada por el general Manuel Belgrano, hasta la defensa del territorio frente al avance de las fuerzas realistas.
De un decreto a una ley nacional
Para Ávila, uno de los principales objetivos era evitar que el reconocimiento dependiera de la voluntad de un gobierno de turno.
“Hoy hay un decreto, pero un decreto firmado por un presidente está a tiro de otro decreto de otro presidente que no le puede llegar a gustar este proyecto. Estas reivindicaciones tienen que salir por una ley del Congreso de la Nación”, había planteado durante el debate parlamentario.
El paso de decreto a ley garantiza ahora que San Miguel de Tucumán mantenga su condición de Capital Simbólica cada 9 de Julio, independientemente de futuras administraciones nacionales.
El proyecto había obtenido dictamen favorable en 2024, pero los cambios en las autoridades y en la composición de las comisiones legislativas obligaron a retomar parte de su recorrido. Ávila mantuvo la iniciativa entre sus principales prioridades hasta conseguir su aprobación definitiva.
Con la sanción de Diputados, Tucumán obtiene finalmente el reconocimiento institucional que la senadora impulsó durante cinco años.
Después de años de insistencia parlamentaria, el 9 de Julio vuelve a Tucumán.